Carta de Eloí Vásquez a Benjamín Robles exigiéndole respeto

El hecho de que el señor Benjamín Robles: “niegue conocer a las otras personas que competirán (para el senado) por cualquiera de los tres partidos (que conforman la Coalición Movimiento Progresista)” denota descuido, negligencia, prepotencia o ignorancia de la realidad política oaxaqueña a la que pretende representar. Es al mismo tiempo la aceptación de que no conoce Oaxaca y en esto último tiene razón, por el poco tiempo que ha vivido entre nosotros desconoce la historia de los últimos treinta años de nuestra entidad e ignora la trayectoria, el liderazgo y la presencia de las y los precandidatos a los que se enfrenta. Cree que la historia oaxaqueña se inició el día que se incorporó como colaborador de Gabino Cué.

Su actitud se debe a que usa la imagen del Gobernador y las influencias derivadas de los cargos que éste le ha conferido para pedir apoyo electoral a cambio de gestiones, en el peor estilo de la política tradicional priísta. No dudo que habrá quién ceda como ya se ha visto. Pero los oaxaqueños no somos menores de edad, se está exhibiendo frente al electorado al derrochar recursos, de los cuales tendrá que explicar el origen y cuyo dispendio ofende la sensibilidad de los oaxaqueños, sobre todo de quienes menos tienen y esperan una izquierda congruente, no una reedición del PRI.

Por lo pronto tiene que aceptar que no va sólo en la disputa por la candidatura, que no está abonando con su actitud a desvanecer las confrontaciones como es verbalmente su pretensión, sino al contrario. Debe mostrarse respetuoso de la ciudadanía, de la tradición de lucha de la izquierda y de lo que representamos todos y cada uno de los otros precandidatos y precandidatas. Su credibilidad decrece a medida que insiste en tomarle el pelo a los oaxaqueños bien intencionados, pues aun cuando en estricto sentido jurídico, no requiere comprobar su origen oaxaqueño, ello no le da derecho a tratar el tema con sarcasmo. A medida que insiste, más convence de que considera Oaxaca tierra de conquista, en donde los nativos somos ingenuos o ignorantes. Se siente desde luego avergonzado de querer ser Senador por un estado donde no nació, ni ha vivido la mayor parte de su vida.

Todos sabemos que se desempeñó como funcionario priísta en otras entidades- destacadamente en el gobierno de Tinoco Rubí en Michoacán- durante los años anteriores al 2002 en que apareció como funcionario del Municipio de Oaxaca. Así que mientras él era colaborador del régimen autoritario, aquí en Oaxaca ya había figuras de izquierda, algunas de las cuales protagonizamos grandes jornadas de lucha que él no compartió, pero que son el antecedente que condujo al triunfo de nuestro movimiento en el 2010, y por tanto contamos con un reconocimiento mayor o menor que ya nos ha otorgado la ciudadanía. Una transición no se explica sin precursores. Ello debiera conducirlo a una actitud más humilde y menos ostentosa. Entiendo que ignore esto, pero no le acepto que lo aborde con frivolidad, ni con prepotencia. Le exijo respeto para el pueblo de Oaxaca y para la izquierda oaxaqueña. Estoy seguro que la ciudadanía nos pondrá -tarde o temprano- a cada quién en su lugar.
If you like this post, please share it!
Digg it StumbleUpon del.icio.us Google Yahoo! reddit